El ajedrez andaluz ha vuelto a demostrar que atraviesa un momento dulce, con dos citas que han dejado huella tanto por el nivel como por las historias que han surgido sobre el tablero.

En Linares, el Campeonato de Andalucía Absoluto 2026 reunió a 66 jugadores en un escenario ya clásico como El Pósito. Cuatro días de lucha sin tregua, donde cada punto costaba caro. El título acabó en manos de Ismael Alshameary, con Andrés Merario y Manuel González completando el podio.

Pero si miramos con lupa… y con cierto orgullo, todo hay que decirlo, el foco se posa inevitablemente en la jugadora del Club Ajedrez Coín, WIM Paloma Gutiérrez Castillo, que firmó un campeonato de altísimo nivel para hacerse con la segunda plaza femenina. Un resultado que no es casualidad, sino la confirmación de una trayectoria cada vez más sólida y competitiva frente a rivales de gran entidad.

En la categoría Sub18, el torneo dejó claro que el futuro ya está aquí. Y ahí vuelve a aparecer otro de los nuestros: Antonio Gálvez Ruiz, que se subió al tercer cajón del podio tras un campeonato muy serio. De esos torneos en los que no regalas nada y en los que cada partida suma carácter. Su progresión ya no es promesa, es toda una realidad.

Mientras tanto, en Málaga, el Campeonato Provincial Sub2000 ofrecía un ajedrez más cercano, pero no por ello menos intenso. 61 jugadores se dieron cita en un fin de semana exigente, con siete rondas que no dejaron margen para despistes.

No obstante, y siempre desde el respeto al esfuerzo organizativo, la capacidad de la sala resultó algo ajustada para la alta demanda existente, completando el aforo en cuestión de horas. El ajedrez sigue creciendo… y quizá más rápido que el espacio disponible.

La sala, bien acondicionada, se quedó justa ante esa demanda, hasta el punto de que se estima que cerca de 50 jugadores de la provincia no pudieron participar. Entre ellos, también miembros de nuestro club, lo que da buena cuenta del empuje y las ganas que siguen creciendo desde dentro.

Y en ese contexto competitivo, volvió a brillar con luz propia el jugador del Club Ajedrez Coín Alberto Lucena Palomo, que se proclamó subcampeón con los mismos puntos que el campeón, aunque con peor desempate, tras un torneo magnífico. Peleó el primer puesto hasta el final, demostrando solidez, ambición y ese punto de sangre fría que marca la diferencia en este tipo de campeonatos.

El título fue para Juan Carlos Donda, con Diego Borrego en tercera posición, mientras que en categoría femenina Carmen Jiménez se hizo con el primer puesto.

Además, en esta ocasión hemos podido estar representados por Javier Fernández, Cristian Pascual, Seth Higueras, Hugo Santos, Tristán Higueras, María Luz García y Javier Santos.

Nuestra enhorabuena a todos ellos por su esfuerzo.

Más allá de clasificaciones, trofeos y desempates, lo que queda es la sensación de que el ajedrez malagueño sigue avanzando con paso firme. Y dentro de ese impulso, actuaciones como las de Paloma, Antonio y Alberto no solo destacan: marcan el camino.

Porque sí, el nivel sube… y en nuestro club no estamos precisamente mirando desde la barrera.