Hay torneos que se juegan… y hay torneos que se sienten.
El VI Open Internacional de Ajedrez Ciudad de Coín ha sido, sin duda, de los segundos. Porque cuando 134 jugadores, procedentes de 8 nacionalidades distintas —entre los que encontramos más de medio centenar de participantes que superaban los 1800 puntos de elo FIDE— se reúnen bajo la historia viva del antiguo convento de Santa María de la Encarnación, el ajedrez deja de ser solo un deporte: se convierte en una experiencia que se respira en cada jugada, en cada silencio y en cada mirada cómplice entre rivales.
Desde el primer día, con el simbólico saque de honor realizado por D. Cristóbal Agüera, el ambiente tuvo algo especial. Tal vez fue la mezcla perfecta entre juventud y experiencia, con 7 jugadores titulados elevando el nivel competitivo, o quizá el eco de siglos entre los muros del convento, que parecía susurrar que allí no solo se estaba jugando un torneo… se estaba escribiendo una historia.
El torneo, patrocinado por Diputación de Málaga y Prodomasa, ha sido mucho más que una competición bien organizada. Ha sido un punto de encuentro, una celebración del ajedrez y, sobre todo, una demostración de que en Coín este deporte no solo se practica… se vive.
La entrega de premios, cargada de emoción y reconocimiento, estuvo presidida por el concejal de Deportes del Ayuntamiento de Coín, D. Jorge González Vera, junto al delegado provincial de la FADA, D. Alberto Loriente Cequier, poniendo el broche institucional a un torneo que ya forma parte del recuerdo colectivo del ajedrez andaluz.
En la categoría general, GM Carlos S. Matamoros Franco se alzó con la victoria demostrando una solidez impresionante, gestionando cada partida con esa mezcla de precisión y sangre fría que solo tienen los grandes. Muy de cerca, el joven Filip Jevremovic, de tan solo 11 años, firmó un torneo brillante para hacerse con el segundo puesto, mientras que FM Antonio Naranjo Moreno completó un podio que supo a lucha, talento y resistencia hasta el último movimiento.
Pero la batalla por los puestos de honor no terminó ahí. Tras ellos, el torneo siguió dejando grandes actuaciones con Nicolás Alba Fernández en cuarta posición, seguido por Paul Muzika (5º) y Javier Ruiz Vázquez (6º), todos ellos mostrando un nivel competitivo altísimo. Completaron el top 10 Alfonso González González (7º), Tilsia Carolina Varela la Madrid (8ª), Sebastián Fuentes de Nova (9º) y José Luis Zarandieta Lopera (10º), en una clasificación que refleja la enorme igualdad y dureza del torneo.
Pero este Open no fue solo de los de arriba. Fue de todos.
Fue de Ada Ángela Hernández Téllez, premiada como mejor fémina, dejando claro que el ajedrez femenino no para de crecer.
Fue de FM Francisco Miguel Terrón Elena, mejor veterano, recordándonos que la experiencia no envejece… se afila.
Fue de José Alberto Guzmán Berlanga, en diversidad, ejemplo de inclusión real sobre el tablero.
Y fue también de Alberto Lucena Palomo, orgullo local como mejor jugador del Club Ajedrez Coín.
En los tramos de elo, nombres como Juan Carlos Donda Martín, Cristian Rafael Díaz, Qiu Dexiang y Javier Santos Sánchez demostraron que cada categoría tiene su propia batalla, su propio mérito y su propia épica.
Pero si hubo algo que arrancó sonrisas —y algún que otro aplauso espontáneo— fue ver a los más jóvenes. Porque ahí, entre nervios, ilusión y partidas que a veces duraban más en emoción que en tiempo, está el futuro del ajedrez.
Desde el campeón Sub14, Antonio Gálvez Ruiz, acompañado en el podio por Mario Perals Martínez y David Galiano Puertas; pasando por la categoría Sub12, con Hugo Giráldez Requena al frente, seguido de Martín Otero Ramírez e Iker Carabantes Valenzuela; continuando con el Sub10, donde brillaron Antonio Carmona Gómez, Danae Rodríguez Arribas y Elena Rosario Ocaña Solans; hasta llegar a los más pequeños, en Sub08, con el pequeño gran campeón Óscar Codina Ramírez, junto a Lavin Narula y Judith Zambrana Ordóñez… cada uno de ellos jugó con algo que no se entrena: la pasión pura.
Cuando cayó la última pieza y se entregaron los premios, quedó esa sensación difícil de explicar: la de haber formado parte de algo importante. Algo que no termina cuando se recogen los tableros.
Porque el reloj se detiene…
pero las partidas, las de verdad, esas continúan en la memoria y nos invitan a pensar en la planificación de la próxima edición.
No podemos despedirnos sin agradecer al equipo arbitral, liderado por el árbitro principal FA Juan Francisco Gaspar, junto a los árbitros auxiliares AA Miguel Jiménez, AA María Luisa López, y los árbitros provinciales Adrián Rincón y Roberto Gómez, por su buen hacer y profesionalidad.
Gracias a tod@s.
¡Os esperamos en el siguiente…!